Cuidar la salud no significa solo acudir al médico cuando algo duele. Los chequeos preventivos permiten detectar enfermedades en etapas tempranas y adoptar hábitos saludables a tiempo. Aunque cada persona es diferente y siempre se debe consultar con un profesional, existen recomendaciones generales según la edad.
En la infancia y adolescencia (0-18 años)
Durante estos años son fundamentales las revisiones pediátricas periódicas. Se controlan el crecimiento, el desarrollo físico y emocional, la visión, la audición y el calendario de vacunación. En la adolescencia también se recomienda evaluar la salud mental, la alimentación y, en algunos casos, realizar análisis básicos de sangre para detectar anemia u otras alteraciones.
Entre los 20 y 30 años
En esta etapa muchas personas descuidan la prevención porque se sienten saludables. Sin embargo, es importante realizar un chequeo general cada 1 o 2 años que incluya control de peso, presión arterial y análisis de sangre para revisar colesterol y glucosa.
Las mujeres deben comenzar sus revisiones ginecológicas periódicas, incluyendo citologías para prevenir el cáncer de cuello uterino. Los hombres pueden realizar revisiones generales y consultar ante cualquier síntoma urinario o testicular.
Entre los 30 y 40 años
Aquí conviene prestar más atención a los factores de riesgo cardiovascular. Es recomendable controlar la presión arterial, el colesterol y la glucosa con mayor regularidad. También se aconsejan chequeos dentales y oftalmológicos.
Si existen antecedentes familiares de enfermedades como diabetes, hipertensión o cáncer, el médico puede indicar estudios específicos antes de los 40.
A partir de los 40 años
El riesgo de enfermedades crónicas aumenta. Se recomienda realizar controles anuales que incluyan análisis completos de sangre, evaluación del corazón y seguimiento del peso.
En mujeres, suelen comenzar las mamografías periódicas según indicación médica. En hombres, puede iniciarse la evaluación prostática dependiendo de antecedentes y síntomas. También se aconsejan pruebas para detectar cáncer de colon según la historia clínica.
Desde los 50 años en adelante
Los chequeos se vuelven más frecuentes y específicos. Las pruebas de detección de cáncer de colon son habituales. Se refuerzan los controles cardiovasculares y, en muchos casos, estudios para evaluar la densidad ósea y prevenir la osteoporosis.
La revisión de la vista y la audición también cobra mayor importancia.
La prevención como hábito
Más allá de la edad, mantener una alimentación equilibrada, hacer ejercicio, dormir bien y cuidar la salud mental es clave. Los chequeos médicos no sustituyen los buenos hábitos, pero sí los complementan.
Invertir tiempo en revisiones periódicas es una forma de responsabilidad personal. La prevención no solo alarga la vida, también mejora su calidad.
Comentarios: