El Salto Ángel

El Salto del lugar más profundo

El Salto Ángel, conocido en la lengua indígena pemón como Kerepakupai Vená (“salto del lugar más profundo”), es una de las maravillas naturales más impresionantes de la Tierra y un símbolo icónico de Venezuela. Situado en el Parque Nacional Canaima, en el estado Bolívar, se le reconoce como la cascada más alta del mundo con una altura total de aproximadamente 979 metros y una caída libre ininterrumpida de 807 metros, superando con creces a otros saltos de agua famosos como las cataratas del Niágara o Iguazú.

El Salto Ángel
Este gigantesco salto nace en la pared del Auyán-tepui, una de las mesetas de roca más emblemáticas de los tepuyes —montañas de cumbre plana formadas hace más de 130 millones de años— que dominan el paisaje de la Gran Sabana. El agua procede del río Kerepakupai Vená, afluente del río Churún, que a su vez alimenta el río Carrao y finalmente el sistema del Orinoco.
Aunque los pueblos indígenas de la región ya conocían este lugar desde hace siglos, el Salto Ángel llegó al conocimiento mundial a principios del siglo XX. Su nombre actual se debe al aviador estadounidense Jimmie Angel, quien en 1933 sobrevoló la zona y después, en un intento por aterrizar en la cumbre del Auyán-tepui, se estrelló sin víctimas graves. Este episodio atrajo la atención internacional sobre el salto.
La belleza escénica del Salto Ángel es sobrecogedora: el agua se precipita desde casi un kilómetro de altura en medio de una espesa selva tropical, y debido a la magnitud de la caída gran parte del agua se pulveriza en una nube de neblina que envuelve la base, creando un efecto mágico que a menudo incluye arcoíris entre el verdor del bosque.
Llegar al Salto Ángel es toda una aventura. La remota ubicación obliga a combinar vuelos en avioneta o helicóptero con largos recorridos fluviales por ríos selváticos y, en algunos casos, caminatas por senderos selváticos. Esta dificultad explica por qué aún hoy se conserva un ambiente prácticamente virgen, aunque el turismo experimenta un constante flujo de viajeros atraídos por la majestuosidad del lugar.
Además de su valor paisajístico, la región alberga una biodiversidad excepcional: selvas, tepuyes, ríos y llanuras que son hogar de numerosas especies de flora y fauna, muchas de ellas endémicas de esta parte de la Guayana venezolana.
Por todo ello, el Salto Ángel no es solo una maravilla geográfica de récord, sino también un emblema de la riqueza natural y cultural de Venezuela, que sigue inspirando a aventureros, científicos y artistas de todo el mundo.

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